Análisis Político
Situación Internacional
Grandes e interesantes cambios se están produciendo en este momento en la situación política del mundo. Lo que hace poco tiempo se vislumbraba como una posibilidad es ya una realidad: se derrumbó la política aventurera de la principal fuerza política y militar del mundo capitalista. Este cambio se sintetiza en los siguientes hechos:
- Caída vertiginosa de la popularidad del presidente Bush, sobre todo en el último año, a raíz de los fracasos de su administración en los planos políticos y militares.
- Caída vertiginosa de lo que quedaba de prestigio de los Estados Unidos en el mundo, sobre todo al esclarecerse la falsedad de los motivos que utilizaron para invadir a Irak. También debe agregarse que ha contribuido al desprestigio norteamericano su renuencia a aprobar el protocolo de Kioto, a participar en la corte internacional de la Haya y a eliminar sus campos ilegales de prisioneros en Guantánamo.
- Derrota de los republicanos y pérdida del control del senado.
- Derrota de Aznar y los sectores aliados de Bush en España que se produce como consecuencia de esa política aventurera y mentirosa en España. España, además, sacó sus militares de Irak.
- Debilitamiento político de las posiciones de ultraderecha en Israel como consecuencia de la guerra en el Líbano contra Hezbolá y el triunfo electoral de Hamás en las tierras palestinas.
- Intensificación reciente de las acciones militares en Afganistán que demuestran que tampoco ahí hubo triunfo militar y solo se pospusieron los conflictos, que siguen vivos.
- Supervivencia de Al Qaeda y su capacidad destructiva en varias partes del mundo.
- Fracaso político, además de militar, en Irak, que se encuentra al borde de una guerra civil. Algunos analistas creen que será imposible volver a unir a Irak, dividido entre Kurdos, Sunnitas y Chiítas, éstos últimos son la mayoría y tienen el apoyo Iraní. Como consecuencia de la ejecución de Saddam Hussein se han agudizado las contradicciones entre chiítas y sunnitas, complicándose aún más la situación en todo el Medio Oriente. Los enfrentamientos entre musulmanes en Líbano así lo evidencian. Algunos analistas predicen una nueva guerra civil en Líbano donde el actual gobierno sunnita tiene el apoyo de los Estados Unidos.
- Elevación sin precedentes de los precios del petróleo que todas las consecuencias que esto implica a nivel mundial. Sin proponérselo la política petrolera norteamericana enriqueció aún más a las minorías texanas (conocidas son las relaciones de la familia Bush con el petróleo) pero también fortaleció los ingresos de países como Rusia o Venezuela.
- Fracaso de la política tendiente a la repartición de los enormes recursos de Rusia luego de la caída del socialismo real. De ahí la actitud nueva asumida por la derecha mundial contra la estabilización lograda por Putin en Rusia. Fracasó también la política de desmembramiento del Cáucaso apoyada por Georgia, donde los Estados Unidos tienen una importante presencia incluso militar.
- Fracaso también de la política de aislar a Rusia de Europa. Más bien se consolidan las relaciones económicas con Europa, sobre todo en virtud de la importancia del suministro petrolero y de gas de Rusia. Importante también, en ese sentido, es el mejoramiento de las relaciones entre Turquía y Rusia y el gran fortalecimiento de las relaciones de Rusia con dos grandes potencias emergentes en Asia, es decir, China e India. Esas relaciones tienen un componente militar que preocupa de manera principal a los halcones de Washington.
- Fracaso de las imposiciones de los EE.UU., algunas con apoyo de la ONU, a la República Democrática de Corea y a Irán en materia de desarrollo de plantas nucleares en esos países. Después del fracaso de Irak una aventura contra estos países tiene cada día menos defensores en los propios EE.UU. lo que no significa que el peligro de guerra en esa zona haya desaparecido.
- Fracaso de la política norteamericana en América Latina. Al iniciar la invasión a Irak, la promesa de Bush de dar prioridad a América Latina pasó a último plano. Se le acusa de tener la política de libre comercio como único elemento de acción en el continente. Como consecuencia del descalabro de esas políticas, los pueblos latinoamericanos han iniciado un proceso muy interesante que ha llevado a movimientos de izquierda, muy diversos entre sí, a triunfos electorales impensables hace pocos años. Tan grave es la situación en América Latina que México, vecino sur de peso estratégico en los EE.UU. vive una verdadera crisis interna como consecuencia del fraude electoral de la derecha para derrotar a López Obrador, candidato de la izquierda. Ese fraude electoral no solucionó la crsis que viene arrastrando México -como pretendía el PAN- sino que la agravó y será en los próximos meses o años que se aclare el destino mexicano. Una muestra más del fracaso neoliberal y del libre comercio que tiene a las grandes masas mexicanas pauperizadas y hambrientas. México es una caldera acumulando presión para un estallido anunciado, precisamente en la frontera sur de los EE.UU. El muro vergonzoso para contener la migración de hispanos empobrecidos solo agrava la situación.
- Fracaso del golpe de Estado a Hugo Chávez en abril de 2002 que más bien radicalizó el proceso venezolano. Los recientes convenios entre Venezuela y Cuba son una evidencia más de los nuevos tiempos. Frente a la política neoliberal y globalizadora muchos países empiezan a construir formas nuevas de relación económica, política y militar, en que los intereses de los pueblos ocupen el centro de esas relaciones y no los intereses económicos o mercantilistas de los grandes monopolios capitalistas. El reciente triunfo del Frente Sandinista en Nicaragua terminó de sellar la cadena de desastres para la política de Bush en el continente.
- Paralelamente, desde Washington, organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, han empezado a utilizar un discurso diferente, en el cual se acepta que la pobreza y la salida de los capitales son los que impiden el desarrollo de los países al sur del río Bravo.
La coyuntura actual indica que se ha iniciado una nueva fase en la vida política latinoamericana. Por esta razón las luchas populares, sea cual sea su signo o su matiz, admiten direcciones diferentes, a veces nada ortodoxas, para corregir los errores de antaño. Muchas de estas fuerzas no son, en el sentido ortodoxo partidos clasistas. Muchas son expresión de una relectura de la realidad fundamentada en las mejores tradiciones del pensamiento latinoamericano. Sus raíces se extienden hasta las luchas de Bolívar, el verso de Neruda, de Martí o las vibrantes proclamas de Juan Rafael Mora, para citar ligeramente algunas fuentes de este nuevo fenómeno que caracteriza a tan variados movimientos triunfantes en las elecciones. Nuevas formas de lucha con hondas raíces.
En torno al Tratado de Libre Comercio
La situación en Costa Rica
Las elecciones del 5 de febrero del 2006 transcurrieron en un ambiente de polarización social-electoral. A su vez esa radicalización se formó en torno a la aprobación o no del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. El resultado fue un empate técnico en las votaciones marcado por un aumento enorme del abstencionismo. De manera sintética y esquemática pasamos a considerar los principales hechos:
- En Costa Rica venía acelerándose un proceso de crisis de la clase política tradicional. Ya esa crisis se reflejó en las anteriores elecciones al ser elegido don Abel Pacheco en enfrentamiento con la cúpula de PUSC. Ottón Solís, candidato nuevo en partido nuevo, irrumpió abruptamente en la arena política en un fenómeno que muchas analistas consideran más un producto del desprestigio de la clase política que mérito de los planteamientos o de la personalidad política de don Ottón. Sin entrar a analizar ese fenómeno sí es necesario señalar que el PAC se convirtió, en esas elecciones, en la segunda fuerza político-electoral del país.
- Los escándalos de corrupción de los ex presidentes, que envolvieron a toda la clase política, acabaron de acelerar el proceso de desprestigio de la clase política dominante o PLUSC, como se conoce en la nueva jerga política a la unidad del PUSC y LIBERACIÓN, creada para hacer grandes negocios y detrás de la cual están las cúpulas encabezadas por algunos ex presidentes que fueron denunciados oficialmente y esperan su elevación a juicio.
- La evidencia de grandes negocios detrás de los procesos de privatización que se quiere impulsar a toda costa. Luego del fracaso del Combo, esa política de cambios estructurales del modelo actual que se inició con el primer Programa de Ajuste Estructural (PAE) ha continuado pero ahora con el TLC como herramienta estratégica principal. Ahora se habla de privatizar sino de abrir a la competencia del libre mercado. Se ha hecho evidente también que las instituciones, saqueadas por una clase voraz, han sido sistemáticamente debilitadas y desprestigiadas para facilitar su destrucción o privatización. El ICE, la CCSS, el INS, el IMAS, el Consejo de la Producción, para mencionar las principales, han sido objeto y víctimas de operaciones presuntamente bien concebidas por políticos miopes, sin visión sistémica, que, pensando más en el negocio propio que en el país, las han conducido a situaciones variables de deterioro (cada una tiene su propio nivel de deterioro e ineficiencia). Este proceso nefasto, unido a otros fenómenos graves, como el deterioro sensible de la seguridad ciudadana, el aumento de la violencia de todo tipo en la sociedad, la agudización de las diferencias sociales en el país y, de manera muy notoria, el deterioro de la educación pública en contraste con el fortalecimiento de la privada, han aumentado considerablemente la conciencia social que se ha proyectado tanto en las elecciones como en las luchas populares en la calles.
- Otro elemento que vino a agudizar aún más las ya tensas relaciones políticas nacionales fue la aprobación de la reelección presidencial por la Sala IV como sacada del sombrero de un mago. Muchos compararon esa aprobación con un golpe de estado pues era la Asamblea Legislativa la entidad con autoridad para realizarla y no la Sala IV. Esa aprobación era parte de un plan que actualmente sigue desarrollándose. La reelección era necesaria para que la derecha pudiese tener a un candidato a la presidencia no afectado por la corrupción ni por la crisis del PLUSC y dispuesto a sacar adelante, a “troche y moche”, la política neoliberal y el TLC. Don Oscar Arias era, en el horizonte político costarricense, la única alternativa con posibilidades de éxito. Así, la derecha costarricense, su sector más conservador, se reconcilió con Arias, a quien había detestado cuando condujo una política exterior positiva contra la guerra y contra la política de los EE.UU. de Ronald Reagan.
- Las elecciones celebradas con semejante trasfondo político-social, con una polarización entre dos partidos, que a su vez era expresión de otra polarización mucho más profunda entre el sector pro TLC y el sector anti TLC terminó con un empate técnico. La lectura de esa situación no era compleja. Sin embargo, pareciera que los políticos de la derecha costarricense siguen viendo con luz corta. No saben o no quieren leer en la nueva situación mundial y sobre todo en la latinoamericana y se empecinan en una política que ha fracasado estrepitosamente en todo el continente. No se trata, como ellos afirman, de una lucha contra un tratado de libre comercio sino contra un mal tratado de libre comercio, que fue mal y sospechosamente negociado, a espaldas del pueblo y sin considerar la gravedad de sus implicaciones en el corto, mediano y largo plazo. Esta miopía de la derecha recalcitrante puede conducir al país a situaciones sumamente graves. Decimos derecha recalcitrante porque hay sectores de la derecha tradicional costarricense, de raigambre patriótica, que hacen otra lectura de la situación y se oponen al TLC y quieren un nuevo tratado que no acabe con la paz social del país.
- La política actual del gobierno es aprobar en la Asamblea Legislativa el TLC a como dé lugar. Previendo una oposición fuerte en las calles se prepara para la acción en varios campos: el político y el represivo. En el campo político el esfuerzo se centra en presentar a la oposición al TLC como una fuerza compuesta principalmente por los sindicatos y las organizaciones sociales, distorsionando la realidad, pues la composición de la oposición al TLC es sumamente amplia e incluye desde ex-presidentes y ex-candidatos a la presidencia, hasta sectores empresariales de gran peso, sin contar al estudiantado que actuará prácticamente completo. En estrategia, ya sea política o militar, es básico realizar un análisis objetivo de los beligerantes. La subjetividad conduce a errores y los errores a la derrota. Así fue derrotado el Combo cuando parecía inevitable su aprobación en la Asamblea Legislativa. Se evidenció que el gobierno no supo analizar la situación y confundió sus deseos con la realidad. Igualmente errónea fue la línea de análisis seguida por muchos, no todos, los medios de comunicación del país. Conducir una campaña de guerra psicológica y terminar creyéndose el material de intoxicación utilizado en la campaña puede ser muy peligroso en lo político-social. Los resultados podrían ser los del “aprendiz de brujo”, lamentables para ambos bandos, para todo el país.
No pretendemos haber agotado el tema ni tener la última palabra. Nuestro interés es la justicia para las grandes mayorías trabajadoras que han construido la patria.